فكان رسول الله ﷺ يقول والذي بعثني بالحق ما أنتم في الدنيا بأعرف بأزواجكم ومساكنكم من أهل الجنة بأزواجهم ومساكنهم فيدخل كل رجل منهم على ثنتين وسبعين زوجةً سبعين مما ينشئ الله عز وجل وثنتين آدميتين من بنات آدم لهما فضل على من أنشأ الله بعبادتهما الله في الدنيا يدخل على الاولى منهما في غرفةٍ من ياقوتة على سرير من ذهب مكلل باللؤلؤ عليه سبعون زوجاً من سُندُس واستبرق وإنه ليضع يده بين كتفيها ثم ينظر إلى يده من صدرها من وراء ثيابها وجلدها ولحمها وإنه لينظر إلى مخ ساقها كما ينظر أحدكم إلى السلك في قصبة ألياقوتة كبده لها مرآة وكبدها له مرآة فبينما هو عندها لا يملّها ولا تملّه لا يأتيها مرة إلا وجدها عذراء ما يفتر ذكره ولا يشتكي قبلها إلا أنه لا منيّ ولا منية فبينما هو كذلك إذ نوديَ إنا قد عرفنا أنك لا تملّ ولا تمل إلا أن لك أزواجاً غيرها فيخرج فيأتيهن واحدة واحدة كلما جاء واحدة قالت والله ما في الجنة شيءٌ أحسن منك وما في الجنة شيء أحب إليّ منك
البداية والنهاية لإبن كثير حديث الصور بطوله
El Mensajero de Allah (SAW) decía: Juro por Aquel que me envió con la verdad, vosotros en este mundo no conocéis a vuestras esposas y vuestras moradas como la gente del Yannah sus esposas y sus moradas. Porque cada hombre de entre ellos entra a ver a setenta y dos esposas, setenta de lo que forma Allah Alto y Sublime, y dos seres humanos de entre las hijas de Adán; estas dos son favorecidas sobre lo que Allah ha formado debido a su adoración a Allah en este mundo. El hombre entra a ver a la primera de las dos en una habitación de rubíes sobre un lecho de oro adornado con perlas, sobre el cual hay setenta pares de tela de seda fina tejida y brocado. Y de cierto él puede colocar su mano entre los hombros de ella y luego ver su mano através de su pecho, detrás de su vestido y su piel y su carne. Y de cierto él puede ver la médula de sus piernas, así como uno de vosotros quizás vería hilos dentro de un rubí. El hígado de él es para ella un espejo, y el hígado de ella un espejo para él, y mientras permanece con ella, no se cansa de ella, ni ella se cansa de él. Y cada vez que se arrima a ella, la encuentra virgen nuevamente. Su pene no se agota, y las partes delanteras de ella no reclaman, excepto que no hay semen ni hay expiración. Y mientras él hace todo esto, he aquí que se le proclama: “Ciertamente hemos sabido que no te cansas y que ella no se cansa, pero aún quedan otras esposas además de ella.” Entonces él se va, y se llega a ellas una por una; cada vez que se llega a una de ellas, ella le dice: Juro por Allah no hay nada en el Yannah más bello que tú, y nada en el Yannah que me guste más que tú.
Ibn Kathir, Al-bidaya wa Al-nihaya, El hadiz del Suur [trompeta] en su totalidad