ويُندب أن لا يعطّلهن من الوطء وأن يسوّى بينهن فيه وإذا رأى من المرأة امارات النشوز وعظها بالكلام وإن صرّحت بالنشوز هجرها في الفراش دون الكلام وضربها ضرباً غير مبرّح أي لا يُكسر عظماً ولا يجرح لحماً ولا ينهر دماً سواءٌ نشزت مرة أو تكرر منها وقيل لا يضربها إلا إذا تكرر نشوزها
عمدة السالك وعدة الناسك لإبن النقيب المصري كتاب النكاح باب معاشرة الأزواج
A los hombres se les encarga que no nieguen el sexo a las mujeres, y que sean imparciales entre ellas al respecto. Y siempre que un hombre perciba señales de rebeldía de parte de una mujer, le debe amonestar con palabras, y golpearla con un golpe que no sea severo, esto es, que no rompa ningún hueso o cause una herida en la carne, y no fluya la sangre; esto es tanto si se ha rebelado una vez o si viene de ella repetidamente. Y se dice: El hombre no ha de golpear a una mujer salvo cuando se rebela repetidamente.
Ibn Al-Naqib Al-Misri, ‘Umda Al-salik wa ‘Udda Al-nasik [Apoyo para el Viajero e Instrumentos del Devoto], El libro de las relaciones maritales, Sección: intimidad con las esposas